Calleja de las Flores

Escrito por Max el 26/10/2009 08:10
Calleja de las Flores

Calleja de las Flores

Entre los aromas que se vienen a mi cabeza, hay uno de mi niñez que parece coger mi imaginación y mi delirio cada vez que pienso en las tardecillas corriendo para jugar a la mancha o buscando insectos entre las hojas. Adorábamos juguetear en la Calleja de las Flores y era una bendición que nos permitieran hacerlo después de que hubiera llovido, porque era entonces cuando todos los animalillos habidos y por haber salían a tomar un poco de sol y nosotros podíamos tomarlos en los frascos.

A medida que los años continuaron corriendo, la Calleja de las Flores se fue convirtiendo aún más en uno de esos lugarcillos a los que vosotros seguramente también queréis volver sin pensarlo dos veces. Una singular callejuela sin salida que desemboca en una plaza pequeña. Puedo dibujar con los ojos cerrados los arcos de su calle, típicos de la Judería y las macetas. Sus formas y sus colores que por tiempo se han mantenido iguales inexplicablemente. Desde ella se puede tener una bonita vista de la actual Torre de la Mezquita. Se dice que fue creada en la época de los Austrias

¿Cómo encontrarla?

Es muy sencillo. La Calleja de las Flores está inmersa en lo que se conoce como parte de un laberinto fenomenal, conformado por el trazado urbano de las callejas de la ciudad de Cordoba, en lo que se conoce como la Córdoba antigua –la zona que ronda la Mezquita-. Para ingresar es necesario atravesar la Calle Comedias. Podrás referenciar esta calle, porque es la misma donde estuvo en el siglo XVI el  teatro de la ciudad.

 Un secretillo

Los viajeros que se llegan hasta Córdoba y visitan la Catedral, muchas veces no están informados que a tan sólo algunos pasos pueden introducirse en un paseo casi celestial. Os digo a vos para que os reproduzcas a todos tus amigos y conocidos que sepas que están pensando en venir y para que puedas estar atento a este paseo. Veréis que vale la pena conocerlo, fotografiarlo y volver a venir cuantas veces te interese: claveles, damas de noche, jazmines, geranios y gran parte de la flora andaluza se encuentra allí.

Además se pueden apreciar los tejadillos, las rejas y las cancelas de los edificios, que enmarcan la calle y contribuyen a trasladarnos al ambiente de la España de los Austrias. Si de verdad quieres pasear por ella, deberás evitarla los días de fiestas y domingos porque se vuelve un paseo muy transitado.

Un personaje a medida

En la plaza o en el interior de la calleja es posible que te encuentres con el afilador. Un hombre de edad avanzada que desde hace años recorre estos rincones, y que además de afilar cuchillas, tijeras y cuanto elemento vosotros necesitéis, os puede brindar una serenata con su flauta que os hará pensar que estás en un sueño.

Córdoba se vincula con estos secretos. Si piensas venir a visitarla, no dudes en hacer tu reserva hotelera en Cordoba para poder alojarte en los más cómodos y modernos hoteles, aprovechando las ofertas. Vive Córdoba y sus rincones.