Por las calles de Córdoba
Cordoba se abre a todos y en sus barrios se guardan los mejores secretos que se hayan conocido de la historia y su pasado. Pero para saber que encontrar en cada uno va aquí una breve descripción. Sin dudas, esto es sólo el principio de lo que usted puede conocer y descubrir con sus propios ojos por las callejuelas de Córdoba en España.
Comencemos por el centro
Desde el corazón mismo de la ciudad, donde peregrinos circulan y ven pasar los días, allí se nos presenta una de las más hermosas plazas de Córdoba: la Plaza de Capuchinos, nombrada así por un convento que se fundó en ella, guarda parte del misterio del Cristo de los Faroles que allí permanece y sus luminarias que rodean la escultura de piedra.
Junto a esta plaza llegamos a la Cuesta del Bailío donde cada año, el primer fin de semana de mayo se encuentran muchas personas, que llegan a celebrar el popular festival de las cruces. A seguido pasos, el Templo Romano relata el paso de los mismos por Córdoba, en este barrio se encuentran sus ruinas. Pero algo marca que Córdoba ha sido reconquistada por los cristianos y es la presencia de las Iglesias en el casco céntrico: la Iglesia de San Nicolás de la Villa y la de San Miguel, ambos en estilo fernandino.

- Cordoba España
Llegamos a Judería
Después de andar por los placeres que seduce un paseo por el centro, aparcamos en La Judería de Córdoba: es éste un antiguo barrio que albergaba la población judía de la ciudad y que se extiende alrededor de la Mezquita-catedral. Tesoros arquitectónicos, callejuelas muy estrechas y plazuelas enmarcadas en el tiempo son parte de un recorrido que nos transporta a otros siglos. Hoy constituye uno de los barrios más importantes de la ciudad, que ha dejado un legado cultural –intelectual de varios siglos.
Se conservan en este barrio una de las tres sinagogas que hoy en día existen en España y son parte del cierre del recorrido el zoco municipal y como no podía faltar en cualquier provincia de España, el Museo Taurino.
Todavía quedan por recorrer: San Basilio, San Lorenzo, Santa Marina, San Agustín y San Andrés, pero el aroma del mediodía nos encuentra aquí en judea donde la tradición no sólo se revive por sus monumentos, sino por el número de terrazas, tabernas y bares que ofrecen al viajero la mejor gastronomía regional para recuperar las energías de una caminata tan espacial en una ciudad donde el buen comer y el buen beber son parte de la cultura y la tradición. Algo que no se puede dejar de probar: el rabo de toro, con un buen vino fresco.
Seguramente después de este paseo, ya está pensando en llegarse hasta Córdoba y disfrutar junto con nosotros un poco más de todo, para lo cual le recomendamos que no olvide de hacer su reserva hotelera para que llegar a Córdoba sea una gran emoción.